sábado, 30 de enero de 2010

Cabañas y el Ariel blanqueador*


Tuvo suerte el diputado perredista Ariel Gómez León, alias El Chunco. De no ser por la abrumadora cobertura mediática sobre el caso Salvador Cabañas, sus folclóricas declaraciones sobre los haitianos habrían causado un escándalo que, para su fortuna, no se producirá del todo. Dijo el legislador chiapaneco, con un desparpajo foxiano digno de mejores causas, que “como todos (los habitantes de Haití) son negros y se parecen tanto, habría que marcarlos con tinta indeleble para que no se les repita la ayuda, (pero) la tinta tiene que ser blanca, porque la que usa el IFE no se les notaría por ser tan negros”. ¡Soc! Esa es la actual “izquierda” mexicana, siempre tan progre, siempre tan culta, siempre tan sensible.
Ahora que tan malo el pinto como el colorado, porque desde la derecha tampoco tocan bien las rancheras, sobre todo en el caso de los matrimonios homosexuales y sus posibilidades de adopción. Digo, a nadie debe extrañar que los conservadores muestren su rancio talante reaccionario, pero eso de que la PGR promueva una controversia constitucional contra la ley que permite la legalización de las parejas gay y su derecho a adoptar niños ya resulta francamente desproporcionado. Es alarmante que haya mentalidades decimonónicas en pleno siglo veintiuno, pero más alarmante aún es que los políticos no se den cuenta de que se han quedado muy atrás de la ciudadanía y que su entelarañada moralina no se puede imponer a la gente al más puro estilo del Santo Oficio.
Sin embargo, esta noticia también fue nublada por la absoluta atención que los medios han puesto en el intento de homicidio contra el centro delantero del América. Se entiende que es una figura pública y que eso le da una gran importancia noticiosa al hecho, pero la cantidad de cursilerías, admoniciones, exageraciones y afanes distractores que ha provocado el caso Cabañas no sólo se ha tornado insoportable, sino que me ha dejado una tremenda duda: ¿es el bar Bar o el bar Bar Bar?
La cuestión nada más no me deja dormir.

*Publicado hoy en mi columna "Cámara húngara" de Milenio Diario.

2 comentarios:

Beto dijo...

si ok . . .pero ps tiene razón, la tinta negra no se vería

judith dijo...

Esos son nuestros legisladores, ya lo dijiste, sin la menor sensibilidad a lo que los rodea, claro que cuando quieren que uno vote por ellos son toda dulzura, en fin, que lo corran, eso y más se merece. En lo referente a Cabañas, es lamentable lo sucedido, pero este tipo de gente se maneja con mucha prepotencia, claro que su respuesta no era para un balazo en la cabeza pero deberían ser un poco más humildes, cosa que con tanta lana que ganan está en chino.
Saludos