domingo, 15 de julio de 2007

Se acabaron los duraznos

Tercera noche consecutiva –la última- con Peaches Staten en el Ruta 61. La verdad es que me sentí un tanto ridículo, aunque nadie se haya dado cuenta, ni siquiera mi entrañable M (¡cuánto quiero a esta mujer!), quien fue conmigo a la tocada. Ayer escribí aquí mismo que existía la posibilidad de que yo subiera a cantar con la extraordinaria intérprete de blues. Por si las dudas, me aprendí la letra de “Some Kind of Wonderful” y me preparé para el momento. Pues con la novedad de que anoche la Staten no incluyó esa canción en uno solo de sus dos sets (¡ja!) y me quedé como novia de pueblo, vestido y alborotado. Ni modo. De todas maneras no fue la mejor de las noches. El público estuvo medio frío y eso se resintió en el ánimo de la propia cantante. Algo pasó que no hubo la misma conexión con los asistentes (muy aguados en su gran mayoría). Para colmo, M estaba muy cansada y sólo se quedó para el primer set. Se fue como a las dos en un taxi. Pero me dio mucho gusto verla. De hecho, lo más notable de todo fue el grupo que abrió el concierto, un trío del DF llamado Lisifer (o algo así). Es un cuarteto (voz, guitarra, bajo y batería) que toca únicamente covers, pero con una fuerza y una capacidad instrumental impresionantes. Además, vaya covers. De Ray Charles, Scott Henderson y los Screaming Headless Torsos. Nada más. El vocalista y el bajista tienen muy buenas voces y los tres instrumentistas casi alcanzan la excelsitud (la alcanzarán con el tiempo, sin duda, pues dudo que alguno rebase los treinta años). Al final hablé con ellos y es posible que más adelante los entreviste para La Mosca. También hable con Raúl de la Rosa, legendario organizador de conciertos de blues y quien llegó a traer a México a gente del calibre de Willie Dixon, Muddy Waters, BB King, John Lee Hooker y Chuck Berry, entre muchos más. Por último, pude despedirme de la muy cordial y afable Faye “Peaches” Staten, quien estaba muy contenta por la notita que le sacamos en La Mosca. Charlé con ella un ratito. Salí de ahí como a las tres y media.

4 comentarios:

Unknown dijo...

Lastima! esperaba con pelos y señales la descripcion de ese dueto. Que le vamos a hacer!

Miriam Canales dijo...

Chale, leí mal, creí que decía el título "se acabaron los durazos" (¿como el negro? jajaja)

Anónimo dijo...

Hola mi muy estimado Hugo!!
Me da mucho gusto que tengas este blog, porque siento que conviviera contigo.
Estoy en grupo lala en Veracruz,no puedo escribir a correos externos desde aquí e incluso mi internet es una cuenta que me prestaron jejeje. Todo sea por no estar aislado del mundo..
Me parece fascinante tu vida, tus anecdotas y tu forma de redactar.
En verdad, siempre te presumo con los cuates =)
Lo malo es que trabajo de lunes a sabado y no me deja espacio para ir al d.f. y visitarte...
Se me antoja mucho oirte cantar y comer tu ensalada mágica jeje.
Me lo voy a proponer y me quedaré con Marijó.. te aprecio mucho.. un abrazoooote.

Anónimo dijo...

Estimado Hugo García Michel:

Su servidora Elidiana Sánchez de Tehuacán Puebla, ha estado buscando al forma de comunicarse con usted, a fin de hacerle una invitación para que conozca la ciudad y si le agrada la idea, pueda conversar con mis alumnos de tres universidades que leerán su libro "Matar por Ángela".
Mi correo es elidiana1983@hotmail.com y estoy buscando la manera de hacerle llegar una invitación más formal.
Saludos